Entrevista a David Rodríguez que completó la maratón de Transvulcania esta edición.
Si buscas la palabra superación, debería salir directamente David Rodríguez. El palmero completó uno de sus sueños deportivos esta pasada edición de Transvulcania, finalizar todas las distancias de la carera más emblemática de su isla. Un auténtico lujo que nos atendiera y poder entrevistarlo, personas como él son un verdadero ejemplo a seguir. Pura inspiración.
David Rodríguez durante la maratón de Transvulcania 2025
dM: ¿Cuántas veces has participado en Transvulcania contando esta edición?
David Rodríguez: He participado en 6 ediciones, contando este año, de la Transvulcania. Cuatro han sido en la media maratón; en la maratón participé este año, y la ultra, que la he hecho, la hice a mi manera. Es decir, la adapté porque mi pierna no resiste tantos kilómetros seguidos y la quise hacer como un reto personal. Lo hice otro día diferente a la competición y dividí los 74 kilómetros en 2 partes: primera parte de Fuencaliente hasta el Refugio de Los Roques; hice noche allí mismo; e hice la última parte desde allí hasta Los Llanos de Aridane al día siguiente. No la hice solo; conté con un grupo de amigos que me ayudaron a poder cumplir con ese reto personal y me apoyaron en todo momento.
dM: Primera vez que completas una maratón y tenía que ser esta. ¿Cómo tomaste la decisión y te planteaste este desafío?
D.R:. La decisión de pasar de la media a la maratón este año fue porque me faltaba esta distancia por hacer, ya que ya había hecho todas las pruebas que entran dentro de Transvulcania, media y la ultra. Por lo que quería tener completadas todas, y este año quise culminar el reto con la distancia que me faltaba, y lograr hacerlo en la carrera. No como la ultra, haciéndola fuera de la competición, como un reto personal.
El año pasado hice la media maratón, precisamente para poder participar en la maratón de este año, ya que la prueba exige tener una media maratón finalizada para apuntarse. Y así, como dije antes, completar las 3 distancias de la prueba: media, maratón y ultramaratón.
dM: Vienes haciendo grandes retos y logrando resultados espectaculares, como ser campeón del mundo de crossfit adaptado; hace unos días también participaste en la Neo Race de obstáculos y en muy poco tiempo recuperar y llegar a esta maratón… ¿Preparaste las dos pruebas prácticamente a la vez?
D.R.: Sí, preparé ambas competiciones a la vez. Ya que a mí no me gusta hacer siempre el mismo deporte, sino combinar, y ya que estoy practicando CrossFit, que ya hace dos años y medio que empecé, y hasta ahora me ha ido genial. También practico, además, carreras de obstáculos, que me gustan mucho; es un deporte que siempre me ha gustado y ya he tenido la oportunidad de hacer algunas pruebas, que también era otro reto, poder hacerlas, que he superado y de lo que me siento muy feliz de haber logrado. Todo esto, pues, evidentemente, hace que algunas pruebas, como son deportes distintos, puedan coincidir un fin de semana una y otro fin de otro tipo de prueba, sea trail, crossfit o carrera de obstáculos. Por eso, no me queda otra que prepararme las dos o tres pruebas, con tiempo, a la vez. Teniendo siempre cabeza para no lesionarme por forzarme, pero las preparo y las realizo. En este caso fue la Neo Race y maratón de Transvulcania 2025.
dM: Tú tienes una discapacidad en una pierna por una accidente y otra por una parálisis en el lado izquierdo de tu cuerpo. ¿De dónde sacas la motivación para hacer y afrontar estos retos? Familia, amigos, etc.
D.R.: Yo tengo dos tipos de discapacidad: tengo una parálisis en el lado izquierdo de mi cuerpo, no tan grave, pero ahí está. Que se me produjo de nacimiento por un derrame cerebral. Yo, como cualquier niño, quería ser futbolista y desde los 6 años tenía el afán de ser deportista. Empecé en una escuela de fútbol que me apuntaron mis padres, pero me era muy complicado controlar el balón con los pies, así que no cejé en mi empeño y probé con otros deportes; sin embargo, en ese periodo, finalmente no me quedó otra opción que ser un mero espectador, desde una grada o el sofá de mi casa. Conforme fui creciendo, aparecieron las carreras por montaña. Me inicié con más de veinte años en el trail; empecé yo solo, probando a ver si era capaz de realizarlo, al ser un deporte individual y que lo podría practicar a mi manera, y sí, lo logré, empecé a entrenar y vi que era un deporte que podía practicar. Cuando ya llevaba dos pruebas finalizadas, mi sueño era participar en Transvulcania y el objetivo que me puse era realizar la media maratón. Me la preparé; iba a ser mi primera participación, estaba listo, pero tuve un fatal accidente a dos meses de la competición. Estaba labrando la huerta con un motor para sembrar verduras para la cosecha familiar, pero en un momento el motor se me vino encima y me cogió la pierna derecha, la buena, y me la destrozó totalmente. Estuve sedado cinco días para ver si me podían salvar la pierna porque casi la pierdo; estuve muy cerca de perderla, pero al final lograron salvarla. Pasé tres meses en el hospital recuperándome y, claro, al salir, quería volver a intentar correr. Así que poco a poco me fui recuperando, empecé poco a poco a volver a correr y a realizar carreras.
La motivación es estar entrenado y estar en forma, porque si no tendría que ir siempre con muletas.
dM: Una jornada dura en todas las distancias y en la maratón no fue menos. ¿Cuál fue el momento más complicado para ti durante el recorrido?
D.R.: Para mí el momento más complicado fue cuando estaba llegando al Roque, los 4 kilómetros que hay del Pico de La Cruz hasta El Roque de los Muchachos. Ahí fue donde hizo más viento, lluvia y hacía más frío; se me acumuló todo, fue lo más complicado. También el comienzo fue complicado; tras revisar los jueces el material obligatorio, y ya estábamos esperando para salir, cayó un buen palo de agua y tuve que empezar la carrera bastante mojado y con frío. Luego, ya tras la salida en la pista de La Hilera, lo pasé mal al ser de noche, con mucho barro; tampoco veía muy bien por la niebla, a pesar de llevar frontal; no veía a más de dos metros. Pero lo peor era el fango, ya que se me hacía muy difícil para mí poder correr así; aun así, pasé La Hilera y ya, tras pasar el Revetón, fui un poco mejor hasta el tramo que ya mencioné a partir del Pico de la Cruz.
En el Roque sí que se me pasaron mil cosas por la cabeza; pensé en abandonar, qué hago yo aquí con tanto frío. A pesar de todo, me notaba bien, con frío, pero físicamente bien. Entonces llegó un momento en que decidí que ese era mi día. Hice el avituallamiento, comí, reposté bien y empecé a bajar los 18 kilómetros restantes. A partir del kilómetro 35, el cuerpo era otro, hacía otra temperatura; el cuerpo se me fue calentando, fui perdiendo frío y me iba encontrando mucho mejor. Especialmente tras pasar la Torre del Time, como digo yo, «se hizo la luz»; ya salió el sol, me fui encontrando mejor y, con cansancio, pero sabía que podía finalizar el reto que me había planteado y así fue.

dM: Objetivo logrado, ¿qué sentiste al pasar el arco de meta? ¿Ya has asimilado lo que lograste este pasado sábado?
D.R.: Cuando llegué a la meta sentí mucha alegría y felicidad por haber completado mi objetivo, lo que quería, completar las 3 distancias de Transvulcania, algo que para mí era un sueño y que al fin había logrado.
Ya estoy acostumbrado a este tipo de situaciones y recupero muy bien. Mi cuerpo lo tiene bien asimilado, también porque entreno mucho y me preparo y participo en muchos retos.
dM: Seguro, conociéndote un poco, que ya tienes nuevos retos en mente. ¿Cuál será el siguiente?
D.R.: Ya tengo nuevos proyectos que me están rondando por la cabeza, pero primero tengo que finalizar un reto que estoy llevando a cabo, que es hacer las 8 cimas canarias. Decidí llevar a cabo este proyecto porque vi que nadie lo había hecho antes y por eso me puse a ello. Se trata de, en las 8 islas, salir desde el nivel del mar, cota cero, hasta el punto más alto de cada isla. Me faltan 3 islas y quiero finalizarlo antes de empezar cualquier otro proyecto de los que tengo en mente.
