La Aguas de Teror afianza su liderazgo en el trail running con una prueba ejemplar, 1.300 corredores y una mirada sostenible
Con 1.300 participantes, tres distancias competitivas y un dispositivo
organizativo impecable, la XV edición de la Aguas de Teror Trail se ha
consolidado como un referente del trail running en Canarias.
La victoria en la modalidad reina fue para Álvaro Escuela y Lorena
Padrón, en una edición marcada por el respeto al entorno, la apuesta
por la inclusión y el impacto positivo en el territorio.
Salida de la distancia de 22K de Aguas de Teror Trail 2025 | Foto: Organización
Teror, 26 de julio de 2025 – La Aguas de Teror Trail celebró este sábado su decimoquinta edición consolidándose como uno de los grandes referentes del calendario canario de carreras por montaña. Un total de 1.300 corredores y
corredoras participaron en esta edición, que combinó excelencia organizativa, alto nivel competitivo y un compromiso firme con el entorno, la inclusión y el desarrollo local.
En un formato exclusivamente matinal, las tres distancias en liza —22 km, 15 km y 8 km— ofrecieron una jornada vibrante en lo deportivo, eficiente en lo logístico y ejemplar en su planteamiento ético. A lo largo del recorrido, el
respeto por el entorno, la limpieza, el detalle técnico y la implicación humana fueron la tónica general.
Tres distancias, un mismo nivel de exigencia
La modalidad reina de 22 kilómetros tuvo como vencedores a Álvaro Escuela y Lorena Padrón, quienes lideraron una prueba de máxima intensidad, marcada por el ritmo, el calor y el desnivel acumulado. Completaron el podio masculino Milly Vanilly y Oswaldo Medina, y en el femenino, Clara María y Tatiana Cruz.


En los 15 kilómetros, Samuel Santana se impuso con autoridad por delante de Joaquín Guerra y Cavikson Delgado, mientras que en la categoría femenina, Olga Martynenkova logró una victoria destacada seguida de Irene Sánchez y Lorena Rodríguez.
La modalidad de 8 kilómetros, accesible pero no exenta de dificultad, vio triunfar a Lucas Fredy Tavares Silva y Beatriz Álvarez. En los peldaños siguientes se situaron David Díaz y Lucas Álvarez en la categoría masculina, y Lara Cordero y Sara Jorge entre las mujeres.
El operativo técnico desplegado, con más de 200 personas entre voluntariado y personal especializado, volvió a estar a la altura del evento. Las plazas de la Alameda y del Pino actuaron como centros neurálgicos, acogiendo salidas, metas y ceremonia de premios. La experiencia del corredor estuvo garantizada en cada
tramo, con avituallamientos adaptados a las distancias, señalización homologada, protocolos de emergencia activos y tiempos de corte respetados con precisión.

Sostenibilidad y conciencia
Uno de los pilares diferenciales del evento fue, una vez más, su compromiso ambiental. La organización eliminó completamente los vasos de plástico, instaurando el uso obligatorio de recipientes reutilizables. A lo largo del trazado se instalaron puntos de reciclaje y se llevó a cabo una Eco-Ruta de limpieza antes y después de la prueba, en colaboración con colectivos locales.
La medalla conmemorativa, fabricada a partir de tapones reciclados de botellas de Aguas de Teror, reforzó el mensaje: cada gesto cuenta cuando el objetivo es dejar una huella positiva.
Del mismo modo, la Aguas de Teror Trail volvió a demostrar que el deporte también puede —y debe— ser inclusivo. Se habilitaron categorías adaptadas, condiciones de accesibilidad específicas y apoyos para personas con diversidad funcional. Además, la amplitud de categorías por edades permitió una participación intergeneracional, con presencia de clubes, familias y equipos mixtos, enriqueciendo el ambiente desde la salida hasta la meta.
Desde la organización se subrayó que “la calidad no está reñida con el respeto. Esta prueba se construye sobre la idea de sumar, no de excluir. Y cada año buscamos hacerlo mejor, no solo más grande”.
Más allá del plano estrictamente competitivo, la Aguas de Teror Trail dejó una huella significativa en el tejido económico y social del municipio. Se ofrecieron paquetes turísticos combinados que incluían dorsal, alojamiento y rutas culturales, generando un retorno tangible en el comercio, la restauración y la promoción del patrimonio local. El evento demuestra que el trail running puede ser también una herramienta de dinamización rural y promoción territorial.
Modelo inspirador
La evolución de esta carrera desde su nacimiento con apenas 200 corredores hasta convertirse en una cita imprescindible del calendario no ha alterado su filosofía de fondo. El equipo organizador, liderado por el Club Deportivo Los Álamos-El Pino a través del Carphial Teror Trail, mantiene el foco en hacer las cosas con rigor, criterio técnico y un respeto profundo por el entorno y la comunidad.
La edición de 2025 deja el listón alto y marca un nuevo punto de partida para seguir fortaleciendo un proyecto que no solo mueve piernas, sino también conciencias.
Todos los resultados de la carrera los tienes aquí.




